
Desde 1990, se incorporó esta modalidad para aceptar extranjeros en territorio estadounidense mediante la creación de al menos 10 empleos para ciudadanos estadounidenses. Esto se logró a través del programa de inmigración EB-5, una vía para obtener la residencia.
La visa EB-5, también conocida como el Programa de Inversionista Inmigrante, fue creada por los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) en 1990 para estimular la economía estadounidense mediante la creación de empleos y la inversión de capital por parte de inversionistas extranjeros. La visa EB-5 permite a los nacionales extranjeros obtener una tarjeta verde, o residencia permanente, al invertir un mínimo de $1,100,000 en areas desarrolladas en empresa aprobada en los EE. UU. que cree al menos 10 empleos a tiempo completo para trabajadores estadounidenses.
Una forma de obtener la visa EB-5 es a través de la petición I-829, que se utiliza para eliminar las condiciones de la residencia permanente de un inversionista extranjero. Para calificar para la petición I-829, el inversionista extranjero debe haber invertido el monto requerido de capital y la inversión debe haber creado al menos 10 empleos a tiempo completo para trabajadores estadounidenses.
Si eres un inversionista extranjero interesado en obtener una visa EB-5 a través de la petición I-829, es importante trabajar con un abogado de inmigración experimentado que te ayude a navegar el complejo proceso EB-5. Un abogado de inmigración puede ayudarte a determinar si eres elegible para la visa EB-5, asesorarte sobre la mejor manera de estructurar tu inversión y representarte en cualquier procedimiento legal.

















